¿Qué es una luxación?

Una luxación es una lesión que consiste en la separación de las dos partes de una articulación. Se produce como consecuencia de la aplicación violenta de una fuerza física sobre un ligamento -un golpe fuerte, generalmente- y puede ser total (luxación) o parcial (subluxación).

Las luxaciones suelen provocar dolores intensos e inflamación en las zonas afectadas. Las partes luxadas tienden también a deformarse y son muy difíciles de mover una vez resultan afectadas. A diferencia de lo que ocurre con los esguinces, los huesos separados no regresan en esta ocasión a la posición inicial.

En caso de luxación, se recomienda inmovilizar la articulación dañada, aplicar hielo sobre ella y mantenerla en reposo absoluto. En ningún caso tratar de recolocar ni aplicar masajes. Lo más adecuado es trasladar al paciente a un centro hospitalario para que sea sometido a las pruebas que procedan y se le aplique, si procede, una férula.

Las luxaciones más habituales son las de hombro, codo, cadera y dedos, producto la mayoría de las veces de caídas fortuitas. El principal riesgo en todos los casos es que un hueso desplazado comprima o desgarre los vasos sanguíneos y/o los nervios que pasan cerca.